Cómo afrontar el periodo de adaptación de la guardería

Facebook
Twitter

En unos días comienza el nuevo curso escolar y en muchos hogares será el momento en que los niños empezarán los primeros días de guardería.

Esto genera dudas en torno a cómo afrontar el periodo de adaptación y qué hacer con nuestro hijo para que lo lleve lo mejor posible.

Las personas nos enfrentamos a nuevas situaciones constantemente, lo que nos genera estrés aun siendo adultos.

Imaginemos cómo afecta esto a un niño.

Necesidades de los niños durante la adaptación a la guardería

Sabemos que los niños son esponjas, aprenden muy rápido y se adaptan a todo, pero no podemos olvidar que son niños, son pequeños y les cuesta entender los cambios, cuando ya están acostumbrados a una rutina.

Siempre debemos ponernos a su altura para hablar con ellos, de esa manera los estamos mirando  a los ojos y no adoptamos la postura autoritaria del adulto por encima de ellos, como por ejemplo cuando estamos de pie y les hablamos desde arriba, ellos deben subir la cabeza para mirarnos, de esa manera la mayor parte de la comunicación verbal y no verbal se pierde.

Además poniéndonos a su altura, podemos ver todo desde su perspectiva, tal y como ellos lo ven, seguramente nos demos cuenta de muchas cosas en las que hasta entonces no habíamos reparado.

Los niños necesitan seguridad, bienestar y cercanía, todo esto se le ofrece mediante abrazos, mimos y hablando en un tono cálido.

Consejos para afrontar el periodo de adaptación en la guardería

Siempre debemos despedirnos del niño, sino al día siguiente estará pendiente de ti para que no te vayas como el día anterior, pongámonos en su situación, se sentirá abandonado si directamente le dejamos allí y a la mínima que se gire, nos vamos sin avisar.

Al despedirte, ponte a su altura, dile que ahora lo dejarás allí un momento y luego volverás a por él, después iréis a casa y estaréis tiempo juntos, jugando o haciendo algo que le guste, pero no te demores demasiado en la explicación.

Acompáñale en todo momento, tanto en los momentos que esté feliz como en los momentos que llore, abrázalo y vuelve a decirle que tienes que irte, pero que en un rato vuelves.

Explícale días y semanas antes lo que va a ocurrir. Incluso puedes poner un calendario, marcar el día que empieza y todos los días se lo vas recordando.

Puedes ayudarte de cuentos inventados por ti o de dibujos que vayan a empezar la guardería y el protagonista lo viva de forma positiva.

Cuando prepares lo necesario para el inicio de la guardería, hacedlo juntos, hazle participe, que el niño te acompañe a comprar la mochila, a elegir la bolsa para el almuerzo y la merienda, a colocar las etiquetas con sus datos… es un buen momento para explicarle los cambios que van a ocurrir y para qué es cada cosa.

Si tiene algún hermano mayor o primo que va a la guardería o al cole, intenta llevarlo a la entrada y a la salida para que lo vea, os despedís y luego volvéis a por él, le vas contando que él también irá a su “colegio”…

Primeros días en la guardería

Antes de comenzar la adaptación, debe conocer a su maestra y su aula, al poder ser, debe haber ido de forma tranquila y él solo, sin más niños, para que pueda investigar por el aula de forma libre.

También puede llevar algún objeto familiar a la guardería, siempre y cuando se haya dado el visto bueno por parte de la maestra.

Después de cada estancia en la guardería, habla con él de forma positiva sobre qué ha hecho ese día, a qué ha jugado, qué ha aprendido…

Para finalizar, debemos recordar que no es lo mismo los niños que ya han estado en guardería de los que van por primera vez, aunque puede ser que nos encontremos niños con falta de rutina, simplemente es volver a recordar todo y en un par de días ya estará adaptado de nuevo.

Tanto padres como hijos necesitamos un periodo de adaptación, vamos a llevarlo de la forma más respetuosa posible.

¿Tienes algún consejo para este momento? Te invito a que lo compartas con nosotras.

Me encantaría saber tu opinión sobre este artículo.

Sólo tienes que marcar las estrellitas amarillas. ¡Gracias!

 

¡Si te ha gustado compártelo, es sexy!

Facebook
Twitter
 

8 comentarios en “Cómo afrontar el periodo de adaptación de la guardería

  1. Hola! Muy buen post, me parece importante que las madres y padres trabajen la adaptación desde casa, días antes del momento de la separación. Me gustaría conocer tu opinión acerca de una tendencia en algunos centros de educación respetuosa. Se trata de permitir a los padres que estén dentro del aula durante el “periodo de adaptación”. Periodo, que al hacerlo de esta manera, desde mi punto de vista, tiende a prolongarse en el tiempo. Los padres abandonan el aula cuando ellos consideran que su hijo está bien. Lo he vivido como maestra y ha sido una experiencia algo desagradable, pues los padres criticaban constantemente nuestra labor, encontrando siempre un fallo.

     
    • Hola Sofía

      gracias por escribirme, soy maestra en un colegio público y la verdad es que hagas lo que hagas te critican igual.

      Sobre el periodo de adaptación, considero que el que debe decidir cuando está bien es el niño, como él no irá a decirlo, deben ser los adultos los que deben observar cuando el niño se siente bien en el ambiente e irse; las maestras están ahí para gestionar ese momento.

      Un abrazo enorme y gracias!!

       
  2. Hola. Me ha gustado mucho el post. Mi hija va a empezar la guarde con un año recién cumplido porque ya me tengo que reincorporar al trabajo. Me genera una angustia terrible porque en este año nunca nos hemos separado. Y me gustaría saber cómo puedo ayudarla porque me parece que con esa edad muchos de los recursos que comentas (como prepararla con el calendario, preparando sus cosas o con cuentos) no lo va a entender.
    Muchas gracias.

     
    • Hola Hari

      Llevas toda la razón, con esa edad no va a entenderlo. Lo mejor que puedes hacer es que vayas con ella a la escuela infantil y estés jugando con ella allí junto con la maestra que le toque. Así ya conocerá el sitio y a la maestra. Después, lo mejor es hacerlo lo más respetuoso posible y eso se hace con adaptaciones para ella, es decir, un día la llevas jugáis, le explicas que mamá se va, pero en un ratito vuelve y sales durante 20 o 30 minutos, como mucho. Por supuesto, sin que ella llore ni sea un mal trago, si está jugando y está bien, no notará el tiempo que estás fuera.

      Así durante varios días, hasta que ella sepa que está en un lugar seguro y que luego vuelves.

      Una cosa, a la vuelta, el tiempo que paséis juntas, no va a querer separarse de ti, es normal y debes darle todo el cariño y mimos, porque hasta ahora ella ha estado contigo siempre, por lo que cuando vuelva a estar contigo querrá estar pegada a ti.

      Un abrazo y espero que todo vaya genial.

       
  3. Para las que somos madres trabajadoras y no podemos estar durante un mes sentadas envel el aula desgraciadamente el periodo de adaptacion nos perjudica ya que nuestros pequeños ven como tu te vas y las demas madres se quedan…a mi me daba una penita…me parece muy mal invento esta nueva tecnica….veo mas normal q se deje a los niños x periodos xortos de tiempo …pero no a las madres en el aula…

     
    • Hola Verónica, gracias por tu comentario, pero tengo que decirte que en muchos centros están intentando realizar un periodo de adaptación lo más respetuoso y favorable para el niño.
      Los niños no entienden si su madre tiene que trabajar o no, solo necesitan a su madre en un momento de miedo y no son capaces de razonar.
      El problema no es la técnica, es como está planteado las jornadas laborales, los permisos, la conciliación, etc, porque sé de muchas mamas, por ejemplo, que cogían las vacaciones en el mes de septiembre para acompañar a sus hijos en el periodo de adaptación, ya que no podían hacer mucho más en relación a sus trabajos, jefes, etc.
      No podemos dejar de hacer lo poco que estamos adelantando, cuando ese no es el problema.
      Un abrazo.

       
    • Yo creo que por ley deberíamos tener permiso en el trabajo para coger horas remuneradas para hacer el periodo de adaptación, al igual que para la lactancia es una hora al día, pues para el periodo de adaptación también debería estar contemplado en la ley que madre, padre o tutor legal pudiera cogerse las horas necesarias para este fín. Al final lo que tenemos que exigir son politicas de conciliación, porque a mí que las escuelas hagan periodos de adaptación cada vez más respetuosos con los niños me parece un progreso, la verdad.

       

Deja un comentario