Mi experiencia personal durante el parto y el postparto

Mi experiencia personal durante el parto y el postparto

Al igual que te he contado el embarazo, quiero compartir el parto y el posparto, como sabes lo hemos llevado lo más tranquilo posible y con el menor número de visitas, sin agobios, solamente disfrutando de nuestra niña, para que tuviera una bienvenida a este mundo sin estrés.

Antes de relatar el parto, tengo que decir que no tuve pródromos.

Los pródromos son los signos que anuncian que el parto está cerca.

No vi el tapón mucoso en ningún momento y mira que estuve atenta, no tuve contracciones, la barriga no la tuve muy baja… lo único que hacía para que se colocará y se acercará el momento era andar y andar, pero tampoco sentía nada.

5 días después de mi fecha de parto, era luna llena y pensaba que sería ahí cuando daría a luz, porque siempre dicen que en el cambio de luna se produce el parto.

En muchas conocidas ha sido cierto, pero en mi caso no se cumplió.

Y por último, recordarte que no lleves las uñas pintadas cuando se acerque el momento del parto, ni manos ni pies.

¡Empecemos con mi experiencia!

Según la calculadora de embarazo, mi fecha de parto probable era el 6 de febrero y la última revisión la tuve unos 5 días antes, dónde me dijeron que tenía poco líquido y que ese mismo día (que cumplía) me volverían a ver para decidir que hacíamos, pero no hizo falta.

Dos días antes el sábado 4, cuando me levanté noté como si me hiciera pis, pero no podía controlarlo, por lo que pensé que sería rotura de bolsa.

Lo comenté en casa y quedamos en que desayunara fuerte y llamara a la matrona, mientras él se preocupaba de dejar arreglado a nuestro perro.

Hay muchos síntomas de parto, en mi caso solo noté ese, pero en otras conocidas directamente han tenido una rotura de bolsa completa, es decir, echan muchísimo líquido de golpe, otras notan las contracciones, dolor en la zona lumbar, en el bajo vientre o simplemente no notan nada y llega un momento que deben inducirlo.

Esto le ocurrió a una amiga, tuvo un parto inducido una semana antes más o menos de su fecha de parto, porque el niño dentro de la mamá no crecía como podría crecer fuera.

Sinceramente durante todo el embarazo piensas en el momento del parto, en sí sabrás si estás de parto o no, si sabrás que son contracciones, si dolerá, etc., he visto una gran cantidad de vídeos de diferentes partos en casa y en la preparación al parto, me encanta ver los partos eutócicos, pero no me atrevo.

El parto eutócico, es el parto vaginal y natural sin ningún tipo de instrumental, todo lo contrario a lo que yo tuve.

También está el parto distócico, que puede ser más parecido al mío, ya que es un parto lento y laborioso, incluso prolongado. El mío fue lento, muy lento porque no dilataba, pero tampoco lo sentí como prolongado o laborioso.

Cuando realicé la llamada a la matrona me dijo que en media hora nos veíamos en el hospital, sobre las 12 de la mañana.

Cuando llegué, me exploró y vio que el líquido era muy acuoso y claro, para quedarse más tranquila me hizo una prueba, con un bastoncillo cogió líquido y lo metía en un cacharrito si cambiaba de color, había roto la bolsa y así fue, por lo que me dijo “Almudena, tu niña nace hoy si o si”.

En ese momento aunque ya sabía más o menos mi plan de parto, se lo recordé, le comenté que queríamos un parto tranquilo, piel con piel con la niña, el cordón el mayor tiempo posible sin cortar… ella siempre ha dicho que haría todo lo posible.

Cuando subió el papá le dijo lo mismo y que nos quedábamos ingresados, debía bajar él a hacer el papeleo y a por las maletas.

Mientras, a mí me paso a monitores, la niña estaba perfectamente y no tenía contracciones.

Me llevó a la habitación y me dijo que me fuera poniendo el pijama, al momento volvió con el balón de pilates y me cogió la vía en la mano.

Me dijo que descansara, que me echara la última siesta y que en un rato me traían la comida.

En estos momentos aun no habíamos avisado a nadie y decidimos, meses atrás, que solo queríamos a las madres (abuelas) en todo caso.

Yo no estaba nerviosa, pero tampoco tranquila, por lo que ni siesta ni nada, estuve medio día subida en el balón de pilates.

La matrona pasó a verme varias veces y le dije que me encontraba perfectamente, no notaba nada, me dijo que sino ocurría nada a las 6 me tocaría inducción al parto.

A las 6 vino a por mí y me llevo a la sala de dilatación, llevaba dilatados 2 cm, por lo que me puso oxitocina.

No era lo que yo quería ni había pensado que sería mi parto, pero es lo que tuvimos que hacer, por la seguridad de la niña y mía.

Me hubiera gustado sin oxitocina y sin la epidural todo lo que pudiera aguantar.

Estuve con oxitocina una hora o así, según me dijo me había puesto tal cantidad que tendría que estar con muchísimo dolor y yo había tenido alguna contracción, pero podía aguantarlo perfectamente.

Llamó al anestesista y a la ginecóloga para contarle todo. El anestesista me puso la epidural.

Tenía mucho miedo a ese momento, por el pinchazo, además me vio que tenía las vértebras muy juntas y era muy difícil pincharme, por lo que me tuvieron que ayudar a doblar la espalda, cosa difícil con el barrigón que tenía.

En estos momentos aun pensaba que podría tener un parto vaginal y estaba preocupada por la respiración, jajaja, porque en la preparación no me dijeron como se hacía, lo había visto en vídeos en casa.

Aquí ya dejé de notar las piernas, me exploraron un par de veces más, incluida mi ginecóloga que ya había llegado, como no dilataba, a las 21 h. entraría al quirófano.

Llamaron al pediatra también, avisamos a las madres (abuelas).

Cuando me llevaron al quirófano mi madre y mi pareja me acompañaron en el ascensor.

Al entrar estaban todos preparados, solo faltaba yo.

Otras de las cosas que yo quería era que hubiera el menor número de personas posible y al final se cumplió.

Me colocaron la cortina delante para que no viera y seguidamente el anestesista me dijo que me iba a relajar un poco más, cosa que no entendí, me puso una mascarilla y no recuerdo nada más hasta que vi a mi niña.

Carlota nació a las 21:15h.

¡Bienvenida al otro lado de la piel Carlota!

Me despertaron y me enseñaron a Carlota, lo primero que dije fue “Uy que morena es” y después pregunté si estaba bien, yo me notaba como dormida aun.

Me dijeron que todo perfecto, que la sacaban a que la vieran, después me di cuenta que en las lámparas se veía reflejada mi barriga y pude ver cómo me cerraban, me cosían y me ponían las grapas.

Pregunté si yo estaba bien y me dijeron que si, que todo muy bien.

Me cambiaron de camilla y me trajeron a Carlota, ahí comencé a hacer el piel con piel y la puse en el pecho para comenzar con la lactancia, tal como yo quería.

Hice toda la reanimación con ella y en una media hora me subieron a la habitación, me acompañaron en el ascensor de nuevo mi pareja y mi madre.

En la habitación volvieron a poner conmigo a Carlota y así estuvimos toda la noche, sin dormir, no podía, no podía dejar de mirarla sentada en la cama.

foto parto y posparto

Cuidados del postparto en el hospital

Al día siguiente estaba cansada, pero a la vez estaba bien, las piernas poco a poco las iba sintiendo más. Vinieron y me quitaron la sonda, estuve con suero y analgésicos medio día más.

Después me los quitaron y me pude poner de pie, andar y ducharme. Me encontraba bien, me tiraban las grapas y además andaba encorvada con dolor, pero me encontraba bien.

Ese día solo pude tomar líquidos. Después sería dieta blanda.

Con respecto a la herida, simplemente lavarla con agua y jabón y después con una gasa, con mucho cuidado de no engancharse a las grapas, me ponía cristalmina.

Luego pues el cuidado de levantarme o sentarme, ya que acostarme no podía, me tiraban muchísimo las grapas, lo intenté una vez y al sentir tanto dolor, ya no probé más.

Las visitas de ese día fueron mis padres, hermano, cuñada y mis suegros, nadie más. Ya os comenté que no queríamos visitas en el hospital, que quería un postparto tranquila con mi hija.

Mi pareja estuvo conmigo todo el día y toda la noche. Tampoco dormimos, porque la nena solo quería estar conmigo en brazos y lloraba de vez en cuando, porque no sacaba nada más que un poco de calostro del pecho.

A partir del segundo día lo pase mal por el pecho, ya que me negué a darle biberón y la nena lloraba bastante.

Además  se me hicieron grietas, no por el mal agarre, porque se agarró genial a la primera, sino porque estaba en el pecho mañana, tarde y noche.

No dormí ninguna noche, es más la última lloré muchísimo por el tema del pecho.

Es más a día de hoy, lo más duro que he vivido ha sido la lactancia, pero no me arrepiento de nada, sé que le estoy dando lo mejor que puedo a mi niña.

Otra de las cosas que me pasaron en el hospital y no tenía ni idea, fue que la nena se me puso morada y comenzó a ahogarse, por las flemas, cosa que no había oído.

Menos mal que estaba mi madre conmigo, se dio cuenta y rápidamente la cogió, la giro y comenzó a darle en la espalda para que las expulsará, después le metió el dedo en la boca y se las sacó, pero yo solo pude levantarme sin acordarme de las grapas, darle al botón para llamar a las enfermeras y llorar.

En cuanto me recuperé hice un curso de primeros auxilios para bebés.

Esto ocurrió tres veces, que miedo pasé.

La ginecóloga venía a verme a diario y el lunes por la tarde, el tercer día, me dijo que al día siguiente si todo estaba igual me daba el alta, porque me veía genial.

Los síntomas que tuve el segundo y tercer día eran mucho ruido y movimiento en los intestinos  y dolor en la zona de las grapas, nada más.

Al cuarto día, por la mañana, vino el pediatra, la ginecóloga y la matrona a vernos.

Como todo iba bien me dieron los informes con el alta, la matrona puso los pendientes a Carlota, además de explicarme como limpiarle el ombligo, aunque ya lo sabía, llevaba haciéndolo 3 días, porque me acordaba de las charlas de preparación al parto.

Antes de irnos justamente vinieron a verme mi tío y mi tía, una visita rápida, porque pasaban por allí y solo querían darme una mantita para Carlota que le habían comprado y darnos la enhorabuena.

A las 14h nos fuimos a casa con Carlota. Para mí, a partir de aquí comienza el posparto, ya que en el hospital parece que estaba más acompañada y que al no tener que hacer ninguna tarea, simplemente cuidar de la niña, es diferente.

Llegada a casa, ¿depresión postparto?

Ese día al entrar en casa con la niña estaba feliz, nos hicimos una foto los tres, dejamos que Gloss, nuestro perrito, la oliera sin tocarla para que la fuera conociendo, pero al cabo de un rato, no sé qué me ocurrió me invadió una mezcla de tristeza y alegría.

Imagino que las hormonas tienen parte de culpa, pero también creo que me dí cuenta de todo lo que se me venía encima, ya que soy una persona muy activa, que debe tener todo bajo control y no me gusta depender de alguien ni que nadie me ayude.

Esa tarde estuve en el sofá con la niña y llamé a mi madre para que al día siguiente viniera a mi casa, así me ayudaba a ducharme (más que nada a entrar a la bañera y salir) y a curarme la herida, no sabía si yo sola podía hacerlo bien, además así podía hablar con ella un poco.

Debemos tener mucho cuidado con esta mezcla de sensaciones y emociones, porque a veces es algo puntual como en mi caso y otras puede derivar en algo mucho más complicado, como es el caso de la depresión después del parto.

Yo no tuve depresión postparto, pero si es verdad que las hormonas están por ahí pululando y es duro.

A veces yo miraba a la niña y se me caían las lágrimas, así sin más.

Por la noche, intenté dormir en la cama, pero era imposible, las grapas me tiraban mucho, podía tumbarme pero no levantarme y con la niña en la cuna, era imposible por lo que nos tuvimos que ir al sofá (Carlota y yo).

Estuvimos durmiendo en el sofá durante una semana, hasta que me quitaron las grapas. Yo dormía semi sentada y Carlota tumbada a mi lado con una manta, así me arreglé muy bien para darle el pecho a la niña, además dormía más o menos, lo peor el dolor de espalda y cuello, pero bueno se pasó.

Creo que era más fuerte e insoportable el dolor del pecho cada vez que tenía que mamar.

Con el dolor del pecho, había momentos que lloraba, llegue a ir a dos matronas para que me volvieran a ver el agarre, por si yo no lo hacía bien, pero todo estaba bien, era simplemente que tenía la zona sensible, ocurre durante el primer mes, porque quedan hormonas del embarazo en el cuerpo.

Decir que durante el primer mes, fui al pediatra tres veces.

La primera vez a la semana del alta médica y tengo que decir que no me gustó nada el trato, ya que la niña había perdido peso, pero no era una exageración, 300 gramos, desde que nació y me dio un ultimátum con la lactancia materna, cosa que me parece fatal, me dio una semana para que la niña recuperará el peso y sino biberón.

Admito que no volví, como puedo elegir otro pediatra, me informé sobre cuál de ellos era pro lactancia y encontré uno.

Fui y no me dio ultimátum, había cogido 90 gramos, pero seguía por debajo del peso de su nacimiento, me dijo que en una semana me volvía a ver para ver si seguía recuperando y efectivamente así fue.

Me animó a seguir con la lactancia, que tuviera paciencia y que la niña estaba perfectamente, eso sí me dijo varias veces que no hiciera caso a nadie, ya que lo peor para una madre primeriza es todos los consejos que te dan.

Esto lo hice así porque en ningún momento vi a mi hija deshidratada, si hubiera visto que mi hija estaba mal o le podría ocurrir algo le hubiera dado lo que fuera necesario.

Arreglado esto, ya me quedaba más tranquila, hasta hoy es su pediatra y estoy muy contenta con ella.

A veces debemos buscar profesionales afines a nuestros pensamientos.

Organización para el postparto y cuidados en casa

En casa, el papá hacía todos los recados o salíamos los dos, dependía del tiempo.

Lo que hice el último mes de embarazo fue preparar comida y congelar (la que se puede), también hice una compra grande de productos que se conservan bien para tener la despensa con cosillas y así era una cosa que no tenía que hacer.

Las grapas me las quitaron a la semana de darme el alta médica, el primer día en casa me curo mi madre, luego conseguí un espejo para poder verme la herida y con eso ya podía hacerlo yo sola.

He notado tirantez en algunos momentos al andar o al hacer algún esfuerzo, pero a nivel interno.

La cuarentena me duro unas 3-4 semanas.

Después tuve revisión con la ginecóloga, todo estaba bien y me dio luz verde para hacer algo de deporte, andar, nadar, pilates o yoga postparto.

Con el tema de los entuertos, los dolores que sufrimos cuando el útero vuelve a su tamaño, he tenido dolores, pero perfectamente llevaderos.

Sobre la rutina con la niña, durante el día está en brazos o manduca, la mayor parte del tiempo, porque no quiere estar en otro lado, cuando se duerme se la queda su padre un rato para que yo pueda hacer algo, salimos a pasear a diario (si el tiempo lo permite) y la lactancia es a demanda.

Por las noches se despierta unas 3 veces más o menos, hemos tenido un par de noches que ha sido cada hora, pero era por la primera crisis de crecimiento.

Notamos que estaba muy inquieta y nerviosa, completamente normal, necesita más cantidad de leche y mi cuerpo tarda en producirla un par de días, por eso su instinto pide estar más tiempo o más veces enganchada al pecho.

Y otras que ha estado toda la noche conmigo en el pecho.

No he notado tristeza durante este tiempo, lo que sí he notado es que me sentía más ñoña, no quiero que crezca tan rápido, jejeje, por eso no quería dar a luz, para que no pasará el tiempo, pero amigas, esto es ley de vida y lo sé.

Otra de las preguntas que nos hacemos después del parto es cuándo volverá la menstruación, cuando das el pecho suele tardar más y cada mujer es diferente.

Lo que si debes hacer es cuidarte de no volver a quedarte embarazada tan pronto (tu cuerpo y tú como mamá necesitáis un periodo de adaptación), porque nunca sabes cuando tu cuerpo vuelve a regularizarse.

Después de un parto es normal tener hemorroides, en mi caso me he salvado, y dolor de espalda y cuello, más que nada por la postura que tenemos con los bebés, siempre encorvada, intenta estirar la espalda siempre que puedas.

A partir de los 4 meses, notarás que comienza a caerse el cabello, es normal, no te asustes, se cae muchísimo y en gran cantidad.

Mi problema con la tiroides se fue directamente cuando dí a luz, como bien me dijo el médico, por lo que ya no tomo ninguna pastilla para ello.

Para que la analítica fuera fiable tuve que esperar un mes más o menos. Hay personas que les ocurre como a mí, igual que viene se va y otras se les queda para toda la vida.

Si vuelvo a quedarme embarazada sí que debo estar pendiente de esto desde el primer momento.

Con el tema de sexo después del embarazo, siempre aconsejan esperar a terminar la cuarentena para tener relaciones sexuales, pero en las charlas de preparación siempre dicen que si te encuentras bien y te apetece no habría problemas.

Y por último, mi consejo para cuidarte después de una cesárea es una faja postparto, iba muy cómoda y me notaba muy sujeta en la zona de la cicatriz.

Ejercicios y adelgazar después del parto

Sobre el tema físico, seguro que más de una se lo pregunta, en el embarazo engordé 20 kilos, a los 15 días de dar a luz pesaba 10 kilos menos, por lo que me quedaban 10 kilos de más, digo de más, porque antes o después quiero volver a mi peso y poder ponerme la ropa que usaba antes del embarazo.

A los 4 meses del parto me quedan 5 kilos.

No puedo ni quiero hacer dietas por la lactancia, intento comer lo mejor posible, aunque hay días que es imposible, por cansancio o porque llega la hora de comer  y no tengo nada “sano” hecho.

Además a los 2 meses comencé clases de postparto, dónde me controlan muchísimo la diastasis abdominal (separación de los músculos del abdomen)  y el suelo pélvico.

Son 2 horas a la semana, me da un poco de pereza por el tema de la niña, pero cuando voy me encuentro mucho mejor y me duele menos la espalda.

Hablo sobre este tema, porque todas las mamás quieren volver a su peso o quieren ponerse la ropa anterior al embarazo… pero ahora mismo lo más importante es tu bebé y estar sana para él, no te obsesiones con perder peso.

El cuerpo al fin y al cabo volverá a su ser, jeje, hay que darse un año más o menos, piensa que tu cuerpo ha cambiado durante 9 meses, no va a volver a cambiar en 2 días.

A mí me gustaría comenzar con deporte de alto impacto, pero por la cesárea debo esperar.

No es recomendable porque el suelo pélvico aun no estará perfecto y por la cicatrización.

Volver a quedarme embarazada

Por ahora no, jejeje, tranquila, pero sí que hay muchas mujeres que los quieren tener seguidos.

En el caso de un parto vaginal es recomendable esperar unos 18 meses, pero si es verdad que si te quedas embarazada antes en la mayoría de los casos no pasa nada, pero para que tu cuerpo esté bien, recomiendan ese tiempo.

En el caso de cesárea debes esperar un poquito más, unos 24 meses, 2 años, ya que es una cirugía mayor y complicada.

Hay casos en los que se han quedado embarazadas antes y ha sido un embarazo de alto riesgo, no veo necesidad porque puede peligrar la vida de tu bebé.

Si el útero se rompe porque la cicatriz no aguanta más, el bebé puede morir dependiendo del mes de gestación.

Me encantan los comentarios.

Te invito a que compartas cómo fue tu parto y tu postparto, seguro que así podremos ayudar a más mujeres.

¡Por nosotras, que no nos sintamos solas!

¡Si te ha gustado compártelo, es sexy!

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